Qué ofensa: Abelardo dice que apenas “va a diseñar” plan militar para el Catatumbo tras muerte de dos soldados a manos del ELN
Un enjambre de drones con explosivos atacó el Cantón Militar Trapiche y mató a un capitán y a un soldado. Tres horas después, el presidente prometió hacer caer “todo el peso del Estado” sobre el ELN y, en la misma frase, admitió que la estrategia para el Catatumbo todavía está por diseñar.
Un enjambre de drones cargados con artefactos explosivos atacó este 4 de septiembre el Cantón Militar Trapiche, el batallón de Ocaña, en Norte de Santander. Un capitán y un soldado fueron asesinados y un helicóptero de la Fuerza Aérea Colombiana resultó impactado. Fuentes del Ejército Nacional confirmaron los hechos a EL TIEMPO y atribuyeron la acción al ELN.
Según el reporte, se mantiene un dispositivo de seguridad en la zona porque dentro de la unidad militar hay viviendas fiscales, es decir, familias. Se adelanta además una inspección dependencia por dependencia para establecer qué otros daños se produjeron y si hay más personas afectadas, y se desplegaron medidas preventivas ante la posibilidad de un nuevo ataque.
“Una cobarde acción”: el comunicado del Ejército
La Segunda División del Ejército Nacional se pronunció a través de su cuenta en X:
En una cobarde acción que viola de manera flagrante el Derecho Internacional Humanitario y los Derechos Humanos, se registró un ataque con aeronaves no tripuladas, acondicionadas con artefactos explosivos, contra las instalaciones del Cantón Militar Trapiche, en Ocaña, Norte de Santander.
La unidad agregó que fueron activados los protocolos de seguridad establecidos, que se verifican las afectaciones causadas y que la comunidad puede entregar información a través de la línea 107 contra el terrorismo.
La respuesta del presidente: una guerra declarada y un plan en futuro
A las 10:19 de la noche, el presidente Abelardo De la Espriella publicó en X su reacción. Atribuyó el ataque al Frente Camilo Torres Restrepo del ELN, elevó el balance oficial —un oficial y un soldado profesional asesinados, cinco soldados profesionales heridos y una aeronave de la Fuerza Aérea alcanzada por esquirlas— y le habló directamente a la guerrilla: “por cada policía o soldado que asesinen, haré caer sobre ustedes todo el peso y toda la fuerza legítima del Estado”.
Pero en el mismo mensaje, tres párrafos más abajo, está la frase que abre la pregunta incómoda:
Voy a diseñar, junto con la cúpula militar y de Policía, una nueva estrategia para el Catatumbo.
Voy a diseñar. En futuro. Con dos militares muertos esa misma noche, con cinco heridos, con un helicóptero impactado y con familias viviendo dentro de la unidad atacada, lo que el país escucha del comandante en jefe de las Fuerzas Militares no es un plan: es el anuncio de que el plan todavía no existe.
El ataque no llegó sin aviso
No se trata de un hecho aislado ni de una sorpresa. Días atrás, en Los Patios, un taxi bomba cargado con 80 kilos de ANFO dejó un muerto y varios policías gravemente heridos, en un atentado que también se le atribuye al ELN. EL TIEMPO ha documentado el escalamiento de una ofensiva sistemática de esa guerrilla contra la fuerza pública y la población civil en Norte de Santander, con carros bomba y drones.
El propio gobierno anunció además la captura en Norte de Santander de alias ‘Firulais’, francotirador del ELN señalado de planear un atentado contra el presidente. Es decir: la Casa de Nariño sabía, y lo dijo públicamente, que el ELN estaba en capacidad de golpear en esa región y de apuntarle al jefe de Estado.
La pregunta no es si el Estado va a responder. Es por qué, después de un taxi bomba con 80 kilos de ANFO, de un francotirador capturado y de un batallón atacado con drones, la estrategia para el Catatumbo sigue siendo algo que “se va a diseñar”.
El mensaje presidencial cierra con la promesa de golpear estructuras, cabecillas, finanzas y economías ilícitas, y con la advertencia de que “no nos van a doblegar con terrorismo”. Lo que no dice el mensaje es cuándo estará listo ese plan, quién lo coordina, con qué presupuesto y con qué refuerzo militar inmediato para Ocaña y el Catatumbo.
Mientras esas respuestas llegan, el saldo del viernes es concreto y no admite retórica: un capitán y un soldado profesional muertos, cinco uniformados heridos y una unidad militar que esta noche revisa, cuarto por cuarto, cuánto daño le hicieron.
Con información de EL TIEMPO (Pedro Aníbal Sánchez Martínez, 4 de septiembre de 2026) y de la cuenta oficial en X del presidente Abelardo De la Espriella.
