Uribe niega el “petro-uribismo” justo antes de rendir cuentas en la Fiscalía
Álvaro Uribe aprovechó su llegada al Búnker de la Fiscalía para responder no solamente por uno de los procesos judiciales más sensibles que enfrenta, sino también por una creciente pelea dentro de la política colombiana: la acusación de un supuesto “Petro-uribismo”.
Por AlejoVergel
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Álvaro Uribe aprovechó su llegada al Búnker de la Fiscalía para responder no solamente por uno de los procesos judiciales más sensibles que enfrenta, sino también por una creciente pelea dentro de la política colombiana: la acusación de un supuesto “Petro-uribismo”.
El expresidente rechazó cualquier alianza o entendimiento político con Gustavo Petro y aseguró que durante el anterior gobierno ejerció una oposición constante.
La declaración se produjo minutos antes de una diligencia de indagatoria relacionada con las masacres de El Aro y La Granja y el asesinato del defensor de derechos humanos Jesús María Valle.
Uribe aseguró que algunos sectores pretenden utilizar la expresión “Petro-uribismo” para generar desconfianza entre quienes han acompañado históricamente su proyecto político.
Al mismo tiempo lanzó una posición llamativa frente a Petro.
Aunque sostuvo que parte de las acusaciones en su contra tienen origen en señalamientos promovidos por el expresidente, afirmó que no responderá aplicando una lógica de retaliación y que defenderá para Petro las mismas garantías constitucionales que reclama para sí mismo.
Ese mensaje explica parte de la controversia.
En un escenario de polarización extrema, cualquier coincidencia en materia de garantías judiciales entre dos enemigos históricos termina siendo utilizada para construir teorías sobre pactos ocultos.
Pero reconocerle derechos fundamentales a un adversario no demuestra por sí mismo una alianza política.
Mientras esa discusión crece en redes y partidos, Uribe tiene por delante un problema mucho más serio.
La Fiscalía investiga presuntos delitos de homicidio en persona protegida agravado, concierto para delinquir agravado y posibles vínculos con la conformación o promoción de estructuras paramilitares.
El expediente incluye hechos de la época en que gobernaba Antioquia.
Uribe rechaza las acusaciones y llegó a la diligencia pronunciando una frase que rápidamente se convirtió en titular nacional: “No he sido asesino”.
Ahora será la justicia la que deberá valorar testimonios, documentos y demás elementos recopilados durante años.
El llamado “Petro-uribismo” puede alimentar semanas de discusiones políticas.
La investigación por El Aro, La Granja y Jesús María Valle, en cambio, involucra hechos mucho más graves y preguntas que Colombia lleva décadas esperando que sean respondidas definitivamente.